No necesitas pedir préstamos, aprende a administrar tus ingresos

Este artículo no solo es apropiado para el autónomo, sino también para toda clase de personas que trabajan por cuenta ajena y desean dejar de tomar dinero prestado, especialmente de los bancos y otros prestamistas.

Se trata de poder tener la suficiente independencia económica para no tener que depender de bancos, ni por supuesto tener que recurrir a prestamistas que lo único que hacen es imponer fuertes comisiones.

Tampoco tiene sentido efectuar el pago por cuotas de un bien o servicio de forma mensual, cuando en realidad se está contratando de manera indefinida, por lo que realizar un pago anual será lo más conveniente en el caso de obtener una reducción en el precio.

Pongamos el ejemplo del alquiler de una plaza de garaje.
El propietario nos ofrece dos alternativas de pago, con dos diferentes precios.
Fija el precio de la plaza de garaje por un importe mensual de 60€, teniendo que efectuar dicho ingreso a principios de cada mes.
La otra alternativa que nos ofrece resulta más económica, puesto que nos aplica una reducción de 10€ al mes en caso de efectuar el pago anual por la plaza de garaje, resultado 50€ mensuales y pagaderos de una sola vez.
Es decir, en este segundo caso deberíamos abonar al propietario 600€ (50€ x 12 meses).

Una visión cortoplacista nos haría suponer que el pago mensual es la mejor opción, porque aunque haya que pagar diez euros más al mes, evitamos ese desembolso inicial tan importante.

El método del ahorro programado

De lo que se trata es de planificar un método de ahorro en el que se programa una transferencia periódica mensual entre un mínimo de dos cuentas.
Bastará con programar un importe fijo mensual de una cuenta a otra. La cuenta receptora en ningún caso se podrá utilizar efectuar pagos diarios ni domiciliar recibos -para eso ya existe la cuenta principal- ya que su función será la de almacenar fondos que serán utilizados eventualmente para el pago de remesas importantes, como el alquiler de la plaza de garaje del ejemplo anterior.

Se trata de una lógica simple. En lugar de pagarle mensualmente 60€ al propietario del garaje, te pagas a ti mismo los 60€ mensualmente y acumulas al año 720€.
De esos 720€ has de abonar 600€ del garaje, por lo que te queda un saldo a tu favor de 120€.

La cuenta de ING permite te ofrece una cuenta para el ahorro.

Qué ocurre si necesitas dinero

La principal función de las cuotas aportadas a la cuenta del ahorro es para afrontar ciertos gastos anuales, pero también para hacer frente a imprevistos con lo que no contabas.

En lugar de pedirle dinero a un banco por medio de un crédito, lo que haces es pedirte un préstamo a ti mismo. De modo que transfieres la cantidad deseada de tu cuenta de ahorro a la cuenta principal.
Es muy importante que recuerdes que se trata de un préstamo, es decir, estás utilizando un dinero que se supone que no tienes, o sí tienes pero que sirve para otros fines, por lo que has de reponerlo de forma inmediata.

El concepto es claro y simple, y en realidad alguien puede llegar a pensar que en verdad no es necesario disponer de dos cuenta para llevar a cabo esta acción, pues al fin y al cabo el dinero es de uno mismo aunque esté separado.
Pero ciertamente la diversificación de las cuentas resulta imprescindible por más de una razón;

  • Obligación del ahorro. Programar una transferencia fija mensual de una cuenta te obliga a aplicar dicho ahorro.
  • Cambio de mentalidad. Ya no se trata de disponer del 100% de los ingresos en una única cuenta, con la que se se pagan todos los gastos.
    La segunda cuenta al ahorro se percibe como una cuenta en la que el dinero no te pertenece por completo.
  • El dinero de esa cuenta en realidad no existe. Si hemos dicho que el ahorro no es tuyo por completo es porque en verdad no existe.
    Podrás planificar viajes, compras importante y demás, pero nunca teniendo en consideración el dinero existente en la cuenta secundaria, pues ese dinero ya está comprometido para hacer frente a los pagos anuales previstos.

Superávit en la cuenta secundaria

Si eres una persona comprometida y aplicas este método de ahorro de forma efectiva, a muy seguro pronto llegarás a tener superávit en tu cuenta de ahorro, con lo cual esto significa que, ahora sí, vas a disponer de un dinero extra para otros gastos no programados.

Para utilizar este método de ahorro es necesario ser estricto, pero sin llegar a autoahogarse al aumentar el importe de las transferencias periódicas, es decir, balancear los ingresos diarios para no tener que terminar recurriendo de forma sistemática al fondo de ahorro.

Bancos recomendados para el método de ahorro programado

Sin lugar a dudas ING es el mejor banco que podemos recomendar. Te permite disponer de dos cuentas independientes. Puedes programar transferencias periódicas eligiendo el día del mes con la cantidad deseada.

El autónomo digital está acostumbrado a hacer todas sus operaciones por Internet -nunca acudiría a una oficina física- por lo que cualquier banco que opere por Internet; Cuenta_on, ING, N26, … le sirve para tal fin.
Además, este tipo de bancos que operan por Internet libran al usuario de comisiones y trámites, por lo que es posible contratar 3, 4, 5, o las cuentas que sean necesarias ya que no suponen ningún gasto por mantenimiento, pudiéndolas usar para el método de ahorro.

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